25/02/19

Me ofreciste una silla
en mitad de una habitación medio vacía.
Sientate,
Cierra los ojos,
Escucha.
Tu sonrisa al hablarme del sonido envolvente
Esos acordes que me agitan en el trance
Tu sonrisa al verme al borde del orgasmo acústico.
Tu sonrisa imaginada en la oscuridad infinita del párpado cerrado.

Ayer pensaba esa cara que nunca vi pero tan fielmente recuerdo.
Y me desbordaba el haber querido tanto y tan fuerte.
Y me digo que somos unas valientes
por seguir queriendo querer
aunque sea de otra manera,
camarada.

Por nosotras.

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